Si tus encías sangran cuando te cepillas, eso no es normal. Es la señal más temprana de un problema que, atendido a tiempo, se resuelve con relativa facilidad.
De qué se ocupa
La periodoncia atiende los tejidos que sostienen los dientes: la encía, el hueso y las fibras que unen ambos. Es, literalmente, el cimiento sobre el que se apoya todo lo demás.
Cómo avanza el problema
Empieza con placa bacteriana que no se remueve bien y termina endureciéndose. La encía se inflama, se enrojece y sangra: es la fase inicial, y en esta etapa el daño es reversible.
Si no se atiende, la inflamación avanza hacia el hueso. Y esa parte ya no se revierte sola: el hueso que se pierde no vuelve a crecer por sí mismo. El diente empieza a perder soporte, puede sentirse móvil y, en casos avanzados, se pierde.
Señales para consultar
Sangrado al cepillarse o al usar seda. Encías rojas, inflamadas o sensibles. Mal aliento que no se quita. Encías que parecen haberse retirado, dejando el diente más largo. Sensación de que un diente se mueve. Cambios en la forma en que encaja tu mordida.
Por qué es la base de todo
No se puede construir sobre un terreno inestable. Antes de una ortodoncia, de un implante, de unas carillas o de una rehabilitación, la salud de las encías tiene que estar resuelta.
Cualquier tratamiento que se haga sobre encías enfermas tiene el resultado comprometido desde el primer día. Por eso una valoración seria siempre empieza por ahí.
En Didenti Odontología te atiende siempre un especialista. Escríbenos por WhatsApp y agendamos tu valoración.



